¿Debería instalar neumáticos de invierno en mi vehículo?
Desde el momento en que el termómetro alcanza una temperatura por debajo de 7 °C, el rendimiento de un neumático de verano empeora. El objetivo de los neumáticos de invierno es proporcionar al vehículo unas prestaciones de agarre óptimas cuando el tiempo enfría. Le contamos todo lo que debe saber al respecto.
Neumático de invierno: definición
Desde el punto de vista técnico, un neumático de invierno se diferencia del de verano en lo siguiente:
- Densidad de caucho diferente, que no se endurece a baja temperatura
- Mayor cantidad de laminillas
- Ranuras más profundas y anchas en la banda de rodadura
Ventajas específicas
Se recomienda instalar neumáticos de invierno a partir del mes de noviembre hasta el mes de marzo incluido. Una recomendación todavía más pertinente en el caso de los conductores que vayan a desplazarse a zonas geográficas con condiciones climáticas invernales adversas.
1. Adherencia en carretera
Por debajo del fatídico umbral de los 7 °C, el caucho pierde propiedades y afecta al comportamiento tanto del neumático como del vehículo. Al no endurecerse, el caucho de un neumático de invierno ofrece al vehículo una adherencia mejor a la carretera con temperaturas muy bajas.
2. Frenado y motricidad
Gracias a sus numerosas laminillas tan características, el agarre del neumático se optimiza y la distancia de frenado en condiciones invernales se reduce.
El neumático de invierno ofrece una tracción mejor sobre nieve y placas de hielo, incluso a los vehículos más pesados (4×4, vehículos ligeros, etc.).
3. Seguridad global
A pesar de la gran cantidad de innovaciones tecnológicas de asistencia al frenado, control de la trayectoria u otros sistemas antideslizamiento del vehículo (ABS, ESP, ASR, etc.) que existen, su utilidad en condiciones invernales únicamente podrá ser óptima si el vehículo está equipado con neumáticos de invierno capaces de evacuar al instante el barro y la nieve. Con los neumáticos de verano o cuatro estaciones, la eficacia de estos sistemas es significativamente peor. Con independencia de las condiciones climáticas (nieve, hielo, lluvia, etc.), los neumáticos de invierno permiten circular con total seguridad.
¿Cómo son los neumáticos de invierno?

- El neumático de invierno se distingue del de verano por la densidad de su goma. Al contrario que un neumático de verano, la goma de un neumático de invierno no se pone dura y, por tanto, ofrece al vehículo una mejor adherencia en carretera a una temperatura muy baja.
- Gracias al número superior de láminas, la tracción de un neumático de invierno será igualmente mejor que la de un neumático de verano en caso de que se conduzca en una carretera helada, nevada o húmeda.
- Además del número de láminas superior, el neumático de nieve está igualmente provisto de ranuras más profundas y más anchas en la banda de rodadura, lo que permite la evacuación instantánea del barro y la nieve.
Una alternativa a las cadenas
El objetivo de las cadenas es penetrar profundamente en la capa de nieve y evitar que esta se acumule en el neumático. Una situación de este tipo eliminaría por completo el agarre e, incluso, podría bloquear los pasos de rueda e imposibilitar el avance del vehículo. Esta circunstancia se produce sobre todo cuando el vehículo está equipado con neumáticos de verano.
Las características y las prestaciones indicadas de los neumáticos de invierno evitan, en el 99 % de los casos, la necesidad de usar cadenas.

ATENCIÓN:
Las cadenas solo están permitidas en carreteras cubiertas de nieve, sea cual sea la estación del año, y en Francia en los tramos de carretera marcados con la señal B26 de «equipamiento especial obligatorio».
La fabricación de cadenas de nieve se rige por una nueva normativa en vigor desde el 31 de marzo 1986. Sin embargo, se permite usar equipos adquiridos con anterioridad a esa fecha.
Su empleo no está regulado. En cambio, en los tramos equipados con la señal B26, si no se especifica «neumáticos de nieve permitidos», los conductores tendrán que usar cadenas.
¡Atención!
Es primordial:
- No circular en ningún caso a más de 25 km/h con neumáticos provistos de cadenas.
- Retirar las cadenas en ausencia de nieve en la calzada, so pena de estropear tanto la rueda (neumático, llanta) como el vehículo mismo (órganos de paso de rueda, carrocería...).
Existe una alternativa a la cadena metálica clásica: la cadena textil, que se aconseja idealmente para los pasos de rueda estrechos.
Vigilancia del desgaste
La normativa sobre el espesor mínimo admisible de los neumáticos de invierno varía de un país europeo a otro. En Austria, Bulgaria o Suecia, está prohibido que el espesor del caucho se sitúe por debajo de 3-4 mm. En Francia, este espesor puede disminuir hasta los 1,6 mm. Para ayudarle a establecer un umbral de alerta razonable, Pneus Online desea compartir con usted los resultados de un estudio de «UFC-Que Choisir» publicado el 14 de noviembre de 2023.
En él se revela, con ensayos de apoyo, que un neumático de invierno pierde el 80 % de sus prestaciones en el umbral de los 2,5 mm si se compara con el mismo modelo cuando es nuevo. Entre las consecuencias más directas, se puede indicar una reducción de la resistencia al aquaplaning y un empeoramiento del 20 % en las distancias de frenado. Del estudio también se desprende que los neumáticos conservan todas sus cualidades hasta los 4 mm de espesor. Por eso, Pneus Online le recomienda recordar este umbral para circular con la máxima seguridad.
LO QUE DEBE SABER
La mayoría de nosotros verificamos el testigo de desgaste (TWI o Trad Wear Indicator), es decir, pequeños bloques transversales que se distribuyen de manera uniforme por la circunferencia del neumático en las ranuras longitudinales. Cuando este testigo se sitúa a la altura de la banda de rodadura, indica que ha llegado el momento de sustituir el neumático.
Algunos neumáticos de invierno y cuatro estaciones también cuentan con un segundo testigo. Si bien no tiene necesariamente un valor legal, se trata de otro marcador de profundidad, generalmente, a 4 mm. Su ubicación se señala por la presencia de un copo de nieve en uno de los lados del neumático.



